martes, 1 de julio de 2008

Carta a un amor no correspondido





Sé que quizás, cuando leas el remitente y veas mi nombre, lo primero que hagas con mi carta sea mandarla directamente al olvido, pero espero, por mi propio bien, que la leas, que la comprendas y después, hagas lo que convenga.

No lo hago para rogarte una nueva oportunidad, sé que tú eres feliz, no lo hago para que te sientas culpable, lo hago porque necesito contarle al mundo como me siento, y mi mundo eres tú.

Han sido algunos años, los que he compartido contigo, a tu lado, respirando, sintiendo, viviendo por ti, y aunque tu ya lo hagas hecho, yo no consigo olvidarlo.

¿Recuerdas esos paseos por el parque?¿Cuando veíamos películas en mi salón?¿Cuando nos cogíamos de la mano por la calle?

Yo lo recuerdo todos los días, y no puedo quitármelo de la cabeza, se que he de pasar, de intentar olvidarte, para poder ser feliz, pero no puedo…

Te quiero tanto…..

Sólo te pido que me odies con todas tus fuerzas, para que eso sea una barrera que me haga olvidarte, sólo te pido eso, que me ayudes a olvidarte….

Te quiero tanto……

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace unos años yo sentí ese dolor en el pecho...es una sendacion de vacio,de desesperación que nadie ni nada puede parar si no és esa persona amada,pero con el tiempo ese sentimiento se va apagando.Ya sé que es facil decir que el tiempo lo cura todo pero es la pura verdad!!! lo dificil es dejar pasar el tiempo.
Animo...

Anónimo dijo...

Un día avisaron a los moradores de esta isla, que ésta iba a ser inundada. Muy asustado el Amor, se preocupó para que todos los sentimientos se salvasen. El avisaba a todos: "Huyan...la isla va a
ser inundada...huyan".

Todos corrieron y se embarcaron en lanchas para ir, hasta una montaña muy alta. Sólo el Amor no lo hizo, él quería estar un poco más en la isla.

Cuando el agua se acercaba cada vez más, él corrió a pedir ayuda.

Vio pasar a la Riqueza y le dijo: "Riqueza ¡me llevas contigo?: y la riqueza le dijo: "No puedo, mi lancha esta llena de oro y plata y tú no vas a caber".

Pasó entonces la Vanidad y el Amor le pidió:

"Vanidad ¡me llevas contigo?" ; y la vanidad le dijo. "No puedo, porque vas a ensuciar mi lancha nueva".

Pasó entonces la Tristeza, y le dijo: "Tristeza ¡puedo ir contigo?"; y la tristeza le dijo:"Oh amor, estoy tan triste que prefiero ir solita".

Luego pasó la Alegría, mas la alegría estaba tan alegre que no vio al Amor.

Ya desesperado al saber que moriría ahogado; el Amor comenzó a llorar. Pasó entonces un barquito y le dijeron: "!Sube Amor, yo te llevo!". Y el Amor subió.

Estando ya en la parte alta de la montaña, el Amor le preguntó a la Sabiduría: "Sabiduría, ¡Quién era el del barquito que me trajo hasta aquí?

Y la Sabiduría le dijo: El Tiempo.

El Amor le replicó: ¡El tiempo?; pero ¡por qué sólo el Tiempo me quiso traer?.

Y la Sabiduría le contestó: "Porque sólo EL TIEMPO es capaz de ayudar a entender a un GRAN AMOR".

Dreaigon dijo...

Gracias por pasarse y leerme. Da mucho gusto ver como un proyecto que realizas con ilusión poco a poco va siendo acogido.

Cierto, es el tiempo el que nos hace olvidar, pero pasa de manera tan lenta y dolorosa.....


Gracias por pasarse, comentaros que lo que publico son relatos que escribo y he ido escribiendo en diferentes momentos de mi vida...

Espero que disfruteis de todos,


un fuerte abrazo

Cemanaca dijo...

una carta llena de sentimiento, hace algún tiempo yo la hubiese escrito... el tiempo ayuda.
Me gusta como escribes.

Saludos conversos.

Dreaigon dijo...

A mi también me gusta mucho tu estilo de composición.

Gracias por pasarte, te devuelvo la visita.

Cemanaca dijo...

Hola... que tengas buen principio de semana!

Saludos conversos.